Mayo, mes de la clase obrera

El 1ero de mayo, representa una fecha emblemática para los trabajadores y trabajadoras, se conmemora el aniversario de las manifestaciones contra la explotación capitalista en todas sus dimensiones. De las entrañas de ese “modelo” de desarrollo, la humanidad se ha visto envuelta en diversas luchas a objeto de organizar a los trabajadores quienes, en lo concreto, son los creadores de la riqueza social y no los explotadores que se benefician del trabajo ajeno. La lucha que libran los trabajadores merece la solidaridad material y espiritual de todos los pueblos del mundo frente a esta situación.

A la explotación de la naturaleza por el hombre se une la explotación del hombre por el hombre, en la medida en que se mejoraban la técnica en la producción, la mayoría de la humanidad pasó a producir un excedente que ha ido en aumento para beneficio de un reducido número de personas liberadas del trabajo muscular o físico al haberse apropiado de los instrumentos y condiciones de trabajo.

Al producirse esta diferencia entre explotados y explotadores, la humanidad dejó de ser un todo homogéneo. Surgen las clases sociales opuestas: los creadores de riqueza y los beneficiadores de ella. A partir de la aparición de la sociedades clasistas, los explotadores, utilizando la violencia en sus más variadas expresiones, han arrebatado a los explotados el excedente fruto del trabajo.

En la medida en que se generalizó el empleo de la máquina y su perfeccionamiento provoca el aumento gradual de su precio, los trabajadores dejan, a su vez, de ser los propietarios de los medios de producción y se convierten en sus simples operadores. Así, cada obrero ve como se reduce su participación en el control de la producción al intervenir en una sola operación de lo que constituye el proceso fabril.

Esta operación rutinaria le impide llegar a conocer la totalidad del proceso que ha de elaborar el producto. Carlos Marx, determina la existencia de 2 clases básicas y contrapuestas en la sociedad; la burguesía propietaria de los medios de producción y el proletariado que solo posee su fuerza como herramienta de trabajo que se ejercen sobre ellos como genuinos esclavos de las máquinas, para imponerles una intensa actividad productiva y mejorar los beneficios del
capitalista.

 

El avance del capitalismo en los últimos años ha determinado que en el último decenio todos los primeros de mayo fueran especiales desde el punto de vista de las luchas concretas de los trabajadores y las trabajadoras.

Nunca antes las políticas dictadas por los organismos de hegemónicos financieros han resultado tan evidentemente fracasadas y con tan alto impacto negativo para los pueblos, sobre todo para los trabajadores y las trabajadoras.

La realidad venezolana en el marco de la Revolución Bolivariana El Comandante Hugo Chávez marcó un precedente cuando el 30 de abril de 2012 presentó una de las leyes más debatidas de nuestra historia contemporánea, la ley de trabajadoras y trabajadores, con la nueva normativa para hacer justicia social.

Para Chávez, el trabajo Revolucionario, es la esperanza de una Venezuela victoriosa y Socialista, veló para que esta ley se cumpliera, reivindicando al brazo trabajador: redujo la jornada laboral a 40 horas diurnas, y el derecho de dos días continuos de descanso; la extensión del período prenatal y postnatal para las trabajadoras, hasta las 20 semanas después del parto, así como la eliminación de la tercerización; la reactivación del doblete, que se trata del pago doble a la trabajadora o trabajador cuando es despedido de manera injustificada; el cálculo de las prestaciones con base en el último salario y los años de servicio, entre otras mejoras.

Hoy en la Patria Bolivariana, pueblo y gobierno guiados por el presidente obrero Nicolás Maduro, el 1ero de mayo significa la unidad en la acción y el pensamiento revolucionario donde se ofrece a todos un gran abanico de oportunidades para continuar la búsqueda de entendimiento, la tolerancia, la convivencia pacifica, el respeto a la libre determinación y la soberanía; requisitos básicos para la construcción del socialismo bolivariano.

La solidaridad y el internacionalismo, siempre serán la ternura y el combate de los pueblos.

¡Juntos todo es posible!